Málaga, 6 de noviembre de 2016
Queridos hermanos sacerdotes:
Hace un año se os pasó desde la Delegación de Apostolado Seglar un cuestionario sobre la realidad de los laicos adultos en vuestras parroquias. Un buen número de vosotros respondió, lo cual permitió ver el panorama general de nuestra Diócesis en este terreno y cuáles son las necesidades concretas que quizá desde esta Delegación se pueden ayudar a cubrir. La mayoría de nosotros contamos con un buen número de laicos que colaboran en la parroquia y que se reúnen para preparar un servicio concreto y recibir una formación adecuada, orientada a ese
servicio: catequesis, Cáritas, pastoral de la salud... Otros albergáis en la parroquia a grupos que se organizan desde algún movimiento o cofradía. Muchos sentís la urgencia de ofrecer alguna formación a los padres que solicitan los sacramentos de
iniciación cristiana para sus hijos. Sin embargo, es manifiesta la falta de grupos adultos que, de forma ordinaria, participen en un proceso de formación integral y permanente.
A este respecto, conviene recordar las palabras de Juan Pablo II en su exhortación sobre los laicos (Christifideles laici, 57):
«El hombre es interpelado en su libertad por la llamada de Dios a crecer, a madurar, a dar fruto. [...] En este diálogo entre Dios que llama y la persona interpelada en su responsabilidad se sitúa la posibilidad —es más, la necesidad— de una formación integral y permanente de los fieles laicos.»
La formación, con esas características, la define como «un continuo proceso personal de maduración en la fe y de configuración con Cristo, según la voluntad del Padre, con la guía del Espíritu Santo». Se trata de una necesidad de primer orden que, de no atenderse, hace languidecer la fe y el impulso evangelizador de las personas y de las comunidades. Por eso, «la formación de los fieles laicos se ha de colocar entre las prioridades de la diócesis y se ha de incluir en los programas de acción pastoral de modo que todos los esfuerzos de la comunidad (sacerdotes, laicos y religiosos) concurran a este fin».
Para avanzar en este camino, conviene empezar por el primer paso: formar grupos que necesitan recibir una propuesta sencilla y seria de la fe, en clave de primer anuncio. Como dice el Papa Francisco, “desde el corazón del Evangelio” (La alegría del Evangelio, 34-39).
A este propósito responde el material que la Delegación de Apostolado Seglar pone ahora a vuestra disposición: “Descubre la fe. Proponer la fe a adultos”.
Puede ser un instrumento útil para convocar a adultos que quieran empezar a caminar en el proceso de su maduración
cristiana. Puede emplearse también como itinerario para aquellos que deseen recibir el Sacramento de la Confirmación. Pero su objetivo principal es remover a las comunidades parroquiales, que deben hacerse responsables de suscitar, acoger y acompañar a muchos cristianos que necesitan saberse elegidos y enviados a ser sal y luz en medio de nuestra sociedad. Y esto, en el ámbito ordinario de la parroquia, donde la Iglesia engendra a sus hijos y donde se reúne cada domingo a
celebrar el misterio de la fe. Esto es muy necesario y, por tanto, es posible, con la ayuda del Espíritu y el trabajo de todos.
Este material está disponible en formato digital y también como un libro que puede ya adquirirse por pocos euros en la Librería Diocesana. Para cualquier pregunta o sugerencia, no dudéis poneros en contacto con la Delegación de Apostolado Seglar, a través del correo apostoladoseglar@diocesismalaga.es.
Un fraternal saludo,
Francisco Castro Pérez
Delegado de Apostolado Seglar